CAMILE CLAUDEL

Biografía por Anne Delbée, Editorial CIRCE 1995

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Descripción

Camille Claudel fue una magnífica escultora que vivió en el cambio de siglo y participó de los movimientos que rompieron los cánones clásicos para poner toda la atención en mostrar el movimiento, la luz y las pasiones humanas.
Sufrió el silenciamiento y la ocultación de su trabajo y su talento, que durante mucho tiempo permaneció olvidado a la sombra del de Auguste Rodin, quien la destruyó, la vejó, humilló, menospreció y finalmente enloqueció.

Desde niña mostró interés por la escultura, y jugaba a representar a las personas de su alrededor con el barro. En 1881, a los 17 años, su familia se traslada a París, y aunque en ese momento, la famosa École des Beaux-Arts tenía prohibido la presencia de mujeres, pudo ingresar en la Academia Colarossi, que era uno de los pocos lugares abiertos para mujeres estudiantes, siendo dirigida por el escultor Alfred Boucher.  Allí conoció a otras jóvenes, en su mayoría inglesas, junto con quienes alquiló un taller y compartió residencia.
El profesor Boucher pronto reconoció su talento, y la recomendó al prestigioso Rodin, quien continuó con su formación y la integró en su taller. Rodin era 20 años mayor, y se encaprichó de la joven Camille, iniciando una relación amorosa a pesar de que estaba prometido con otra mujer. Durante los años que Camille estuvo con Rodin, es evidente la participación de ella en la porolífica producción de él, quien era considerado un genio en su época. Según muchas expertas, es muy dificil discernir en esta etapa cuales son las piezas de quién de los dos, y sobre todo qué obras fueron realizadas únicamente por Rodin.

El hecho es que después de una relación basada en el abuso, Claudel fue abandonada. Después de este acontecimiento, ella trabajó intensamente y produjo «La edad madura», una de sus obras más importantes. Se sabe que Rodin ejerció presiones para cancelar su financiación. Y finalmente Camille Claudel enloqueció, y fue encerrada y abandonada por su familia en un hospital psiquiátrico.

El diagnóstico de Camille fue «manía persecutoria y delirios de grandeza». Parece bastante claro que lejos de encontrarse enferma, lo que la artista sufría era el maltrato y el abuso de una sociedad que castigaba duramente a una mujer que exijía el reconocimiento del lugar que le correspondía.

 

 

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